Mariposas en el vientre


Mariposas de orgullo primavera
siguen sigue tu cauce
el mejor desde hace tiempo
para mi y para vos
el tiempo es testigo
de vinilos desapercibidos
siguen sigue tu cauce
que la espera ya pasó
y los vientres arden
en estómagos mariposa,
la música romántica
en la panza cansa
vuelan cauces mariposas
hacia los caminos intestinales sonríen
al destino y te enamoran sin
que te dieras cuenta.


I

Rogás al cielo
poder llegar a verlo
antes que te detengan.

II

Ponés cara de dolido
a las clases pisoteadas
por tu típico estilo.

III

Dormís tapado de abrigo
en la suite de lo prohibido.

IV

Rezás lo que cuelga del cuello
con pelotitas de moda.

V

Contás hasta diez
y mucho volvés
a rogar otra vez.

La tristeza trajo un nombre,
cantando se fue ese adjetivo
y cambié mi apellido.

La Portuaria (¿Qué me vas a decir?)

Qué me vas a decir

que no digan los noticieros

qué me vas a contar

qué me vas a decir de nuevo.

Mil drogas podrían despertarme

pero ninguna me hace bien

tu cuerpo podría desatarme

y ver ese precioso placer.

Tengo un poco de sed

de pasión y de desenfreno

qué podrías hacer

que me saque de este agujero.

Qué hago con toda esta energía

que no sea insatisfacción

mañana te vería desde un punto de vista mejor

como dijo un amigo mío

tener novia es mejor

y mañana temprano en el cine

podes hacerme el amor.

Tengo cierta ansiedad

necesito salir al ruedo

qué podrías hacer

que me saque de este agujero.

Bailemos hasta que se acabe

hasta que se prenda la luz

bailemos no pares de moverte

antes de que cierre este club.

Somos todos tan diferentes

cantamos una misma canción

ser salvajes por un momento

viviendo en la civilización.



Miradas tropicales dijeron:
"João Gilberto, se você disser que eu desafino" !!
y por dentro no hubo sombras.


Cayó en noches que debieron cerrarse
antes de la tormenta
de la mala suerte anunciada.
Miró miró a todo todos sin mirarse
apretando sus dientes grises.
Huyó de escuchar los bien estares ajenos
anotando cruces tatetí
y contando tigres sin manchas.
(Siempre aparece un ladrón
cuando la felicidad se acerca).

Las realidades están derramadas
en pensamientos de yo-yo.
Pero esas almas
al revés de la corriente
regalaron pulmones marítimos
de paisajes salpicré
a mis años de ausencia.