El volcán

Dar el fuego
hasta que se apague
la palabra
que lo consume.

2 comentarios:

Cecilia dijo...

Cuando las palabras consumen al fuego, no hay nada que lo vuelva a encender. Un abrazo.

Julieta dijo...

que trasciendan ardientes en los ecos las palabras...que no se disuelvan como anillos de humo.

Saludos