Me darás mil hijos (Sueños de autostop)

Un camino algún lugar.

Autos viejos que convidan sueños.

Sueños de autostop.

El olor a tierra y pan

y un bolsito lleno de virtudes,

que hay que descifrar.

Campos de desilusión:

¿Cómo caminar entre las nubes sin ser ligero?

Tanto que dejar atrás

es una mochila con un yunque

y el horizonte un sindolor

con el calor que trae el sol.

Un recuerdo de ciudad,

el amanecer visto en tus ojos

(igual que se ve en el mar)

Ruta de espejo al final,

autos viejos con reprovisiones

que dan que pensar.

1 comentario:

Anastácio Soberbo dijo...

Hola, me encanta el blog.
Lo siento no escribir más, pero mi español es malo escrito.
Un abrazo de Portugal