Bailemos en silencio
que nuestros pies
tienen agua natural
y el sorbo de los dedos
danza al compás.

Ya que estamos al pedo
dibujémonos un tercer ojo
para guiñar antojos
ya que estamos al pedo
juguemos al ring-raje
y volvamos a escondernos
ya que estamos al pedo
cambiémonos la ropa
para confundir vecinos
ya que estamos al pedo
rasquémonos las manos
para acariciar rayado
ya que estamos al pedo
hagamos un licuado de manzana
para saborear el valle seco
ya que estamos al pedo
pidamos un deseo
para hacer lo que queremos
ya que estamos al pedo
no nos hablemos
mejor nos toquemos
para dejar de estar al pedo.

Somos inestables con suerte
direccionados hacia
lo que no hace mal,
encerrados
cruzaremos todo
lo que hay que cruzar.

Dominó la tarde
el efecto dominó.
Cuando no me pediste aquello que llamo perdón ni por asomo de las pupilas que se emborrachan sin luz ni por casual escucha de pasillo institucional.
Dominaste el juego
la 1ª ficha
la tiré yo.

Mi casa tiene momentos de ida y vuelta
pasillo patio y placard
y familia unipersonal.
Mi casa tiene los pasos
los libros y discos necesarios
la antigüedad
la modernidad
y las horas de soledad.
Mi casa tiene consultorio
para consultar
los dolores de los
con/sin familia
sin/con ciencia de hogar.
Mi casa tiene recuerdos
de quienes olvidan
que mi casa
tiene motivos
para volver a entrar.

Tirando hojas a la marchanta
mis brazos treintañeros
tejen lluvias púrpuras
con Prince de fondo.

A partir
de los
mates madrugada
los chicos
que esperan
y abrazan en buen día
a los gritos alegría
a partir
de los
momentos amigos
que sostienen
y modifican domingos
a los silencios negros
a partir
de los
sueños cosquilla
que acomodan
y rompen moldes
a los días,
sonreir.