En la vidriera coqueta

matan naturalezas

comemos con los ojos

comemos con los oídos

la baba cae con las palabras

que nombran alimentos

porque

comemos palabras.

El hambre aumenta

en los rincones

de los ojos que miran

y no tocan,

de los que quieren

y no pueden

de quienes no piensan

en palabras

sino en comida

de quienes están adentro

de la naturaleza viva.


Cien en la sien
cien en la piel
cien en tus ojos
cien en los míos
cien en el infinito
cien en los días
cien en la paciencia
cien en la nostalgia
cien en la entraña
cien en el fuego
cien en la ceniza
cien en la tierra
cien en el cielo
cien en el presente
cien en el contexto
cien en el pretexto
cien en la identificación
cien en el acuerdo
cien en el desacuerdo
cien en la fiebre
cien en la punta de la lengua
cien en el blog de entradas ...


Le pregunté
porqué
no somos libres.
No estuvo de acuerdo.
Me atormentó
de respuestas plagiadas.
Me respondí:
"la libertad
es la posibilidad
de elegir,
pero no alcanza".

En fin ...


Los discursos hegemónicos
se aceptan más
que los discursos alternativos.

Piensan al mundo con los ojos
sueñan programados
dialogan chateando
ingieren artificios
no escuchan voces
no tienen historia
(tienen histeria)
no pueden mirarse
no pueden tocarse
no pueden conocerse.

Perversos moralistas


No son fácilmente identificables. Y no lo son porque al no pensarse en ellos, al no estar descritos en la clasificación DSM IV, resultan difíciles de diagnosticar y de encontrar. Por otro lado, como ocurre en otras enfermedades mentales, estas personas no se consideran enfermas, ni siquiera son consideradas enfermas por la mayoría de las personas de su entorno, más bien todo lo contrario, y será muy raro que acaben por voluntad propia en la consulta de un médico o un psicólogo.
Sería la mezcla de rasgos narcisista con rasgos de personalidad paranoide :


Personalidad narcisista
o El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia
o Lo absorben fantasías de éxito ilimitado y de poder
o Se considera “especial” y único
o Tiene una necesidad excesiva de ser admirado
o Piensa que se le debe todo
o Explota al otro en sus relaciones interpersonales
o Carece de empatía
o Envidia a menudo a los demás
o Tiene actitudes y comportamientos arrogantes
Personalidad paranoide
o Hipertrofia del yo: orgullo, sentimiento de superioridad
o La rigidez psicológica: obstinación, intolerancia, racionalidad fría, dificultad para mostrar emociones positivas, desprecio del otro.
o La desconfianza: temor exagerado de la agresividad ajena, sensación de ser una víctima de la maldad de otro, suspicacia, celos
o Los juicios equivocados: interpreta acontecimientos neutros como si fueran adversos.