La infancia reducida
en dos caramelos media hora.
Salud occidental
el tiempo de espera
es proporcional
al silencio de la mente.
Tengo un puñado de silencios en el bolsillo
con ellos voy formando las palabras que me cuesta decir.
Cuando abrazamos cambiamos de color.
Desaparecen los ruidos
cuando pongo mi sombra
en el bolsillo.
La silla vacía
hace las veces de mesita
de luz.
Los hombres entonces cansados
de esperar que los esperen
formaron un circuito protector
con células perversas.