A veces las palabras se parecen a las cosas como un eterno retorno de información volver volver a enamorarse de uno mismo del mismo otro del otro mismo.
Las narices de piedra de los santos ataron cicatrices en las manos. Son los brazos los que, al no saber, quiebran las búsquedas por miedo a lo desconocido.
En los negocios del espacio el tiempo es rey, sabe de imprudencias de ensayo y error.