ENAMORARSE TIENE GUSTO ...


A espigón en la playa

A tierra en el barrio

A yerba mate en el almacén
A noche en la luna

A girasol en el campo

A escritorio en la oficina

A humo en la fábrica

A música en la radio

A bocina en la ciudad

A voltaje en la usina

A marisco en el puerto

A jingle en el estudio de grabación

A nada en la nada

A fotosíntesis en el bosque

A electrones en el laboratorio

A estetoscopio en el consultorio médico

A insight en el consultorio psicológico

A plomo en el consultorio odontológico

A glaucoma en el consultorio oftalmológico

A culebrilla en el consultorio metafísico

A ecografía en el consultorio ginecológico

A tos convulsa en el consultorio pediátrico

A mertiolate en la enfermería

A hueso en traumatología

A hipotiroidismo en endocrinología

A úlcera en gastroenterología

A láser en radiología

A tendones en kinesiología

A taquicardia en cardiología ...











Fernandito reflexionaba
el pan se le había perdido aunque estaba cerca ...
así como en el resto de sus días
sabía que iba hacia arriba y lo olvidaría.
Fernandito antes de los tres
al borde de la playa en una ciudad feliz
que años después lo recibió
(y se recibió) ...
El pan dejó y prefirió no perder el equilibrio porque
Fernandito niega su sombra,
los escalones
las zapatillas
y su malla,
el pensamiento
la melena
y el regreso
hacia arenas que no callan.
Fernandito y esa playa,
su pasado
y su fantasma.
ELLOS con :
panza
cara de nada
bermuda noventas
charla cotidiana
la nueva provincia
hijos maleducados
ojos para otras minas
autos nuevos
a eme
miedo a la señora
bronceado desde noviembre
actitud de aquí mando yo.
ELLAS con:
celulitis
ganas de ser madre
hijos desatencionales
manos de no cocinar
ganas de reírse
ojos para el marido que no está
amigas que hablan de ellos
revista caras
bronceado cama solar
piercing de divorciada
bikini forzada.
ELLOS sin:
espíritu crítico
arte
página doce
efe eme
sus hijos
su mujer.
ELLAS sin:
tetas naturales
ganas de volver atrás
libros para pensar
sus hijos
su marido.
Mientras el sol,a lo lejos,
cagándose de risa ...

ABSURDO

Nos convertimos en esfinges, aunque falsas, hasta el punto de no saber ya quiénes somos. Porque, por lo demás, lo que somos es esfinges falsas y no sabemos lo que realmente somos. El único modo de que estemos de acuerdo con la vida es que estemos en desacuerdo con nosotros. Lo absurdo es lo divino.
Establecer teorías, pensadas larga y honestamente, sólo para embestir, después, contra ellas, actuar y justificar nuestras acciones con teorías que las condenan. Trazar un camino y obrar de inmediato de modo tal que, por ese camino, ya no podemos seguir. Gesticular y proceder como alguien que ni siquiera pretendemos que sea considerado como siendo nosotros.
Comprar libros para no leerlos; ir a conciertos para no escuchar la música ni para ver a quien allí va; dar largos paseos porque se está harto de caminar e ir a pasar unos días al campo sólo porque el campo nos disgusta.
Fernando Pessoa
Tengo los ruidos encima
el silencio del hambre
que se come las palabras llenas.
Tengo los datos del futuro
el paso del misterio
que se llena de pasado.
Tengo los poemas de otros
el título del libro
que se traga de impaciencia.
Tengo los oídos frustrados
el bosquejo del adiós
que muere al despedirse.
Tengo los pasos del instante
el camino de mis huellas
que siguen por delante.
Tengo los abandonos del aire
el termómetro del viento
que cambia al despertar.
Tengo los olores del dar
el perfume del recuerdo
que no puede olvidar.
Tengo los mares en la mano
el gusto de los sueños
que pulsan si la cierro.
Tengo el secreto anudado
el lugar donde guiña el sol
que se apaga si es amado.

Estamos en los días-tiempo
respirándonos
ahogados de pensares
mirando
sin mirarnos.
La tarde está cayendo en tus ojos
un auto en el vacío y la niebla otra vez.
Un rubor debajo de la piel
casi sin querer
estamos en camino entre los espejismos.
Deslizándonos hay sombra alrededor
podemos pasar montañas de piedra otra vez.
Por favor no leas el cartel
ni anuncios de ayer
no puedo esperarte hasta fin de siglo.
Quiero sentir tu cuerpo acercándose
quiero encontrar un paraíso y no volver.
No me asustan los desvíos, los puentes
sólo quiero seguir acercándome, acercándome
puedo encontrar ese paraíso acercándome, acercándome...

Gustavo Cerati