Cocteau
“La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa”
Dile lo mucho
lo mucho, Jean
lo mucho que implica
tener imaginación.

Había una vez hombres que decían ser iguales:
textura, forma, pensamiento y color.
Altura, contextura, sufrimiento y olor.
Pero los hombres tan iguales siempre son tan distintos ...
entonces la comisión de ricos se reunió para justificar su nada.
Pecaron y putearon a los otros en la cara
mintieron y escupieron de la noche a la mañana.
Entonces los otros que decían ser distintos
se les rieron a las claras
y los amigos enemigos
regresaron a sus casas.
Vino el ángel y les cubrió la cara:
"ahí tienen", exclamó de madrugada,
a los pobres muchachitos
les pegaron en la espalda.
El cuento de cada día se despierta en tu cama.
Ahora no duermen los hombres
que creyeron ser mañana.
OJO CON EL OJO DE MI OJO
OJO QUE HAY MEMORIA EN EL OLVIDO
OJO QUE BRILLA EN LA SOMBRA
OJO QUE CUANDO DUERME TE VIGILA
OJO QUE NO ENCUENTRA LO QUE BUSCA
OJO QUE TE MIRO Y TE IMAGINO
OJO QUE A LA NOCHE SE TRANSFORMA
OJO QUE ESTE OJO TIENE ANTOJO
OJO QUE ESTE OJO TIENE OJOS.

Las canciones rotas

miran las notas

caer como gotas.

El ojo de madera

busca la manera

llorando espera.

La música perdida

deja la vida

en mi guitarra herida.

Dale, dame curitas
cualquiera
es para el dolor.
Flaco no te vayas
flaco vení
almendra fue tu cara adolescente
rabiosa la eterna juventud.
Lo esencial no es invisible a los sentidos
y en tu nombre jade permito ver.
Tu arte kamikaze habla la la la
y a minutos del sol hay un desierto
entre un socio virtual.
Los ojos están para los árboles
y necesitan recibir tu pan.



Todho despiertha
mientrhas
dejhas dhe
mirhar thus omblighos
mudhos.